Al visitar hace apenas un mes esta ciudad me sentí francamente confundido. Recuerdo que mientras leía la horripilante versión nipona de lo sucedido en el museo de la Paz de dicha ciudad, una duda no dejaba de rondar por mi cabeza: ¿por qué? Recuerdo que intentaba reconfortarme pensando que mis conocimientos históricos estaban peor de lo que creía, y que había olvidado la cosa tan increiblemente horrible que había provocado dicho lanzamiento. Que lo que me explicaban en aquel museo no era más que una versión manipulada del "matón" que se hace la victima cuando finalmente alguien decide ponerlo en su sitio. Me preguntaba qué fue capaz de volver totalmente necios a los dirigentes yankees, y hacerles pensar que la represalia necesaria no podía ser otra que matar de una tajada a 200000 personas. No penséis que soy ingenuo, sin duda el imperialismo Nipon también tendría algo de culpa, pero, ¿desintegrar una ciudad entera?
Visitar Hiroshima es una recomendación clara, y añadiría que morbosa, de todas las guias de Japón, pero me gustó comprobar que el tema estaba bien tratado. El museo, algo subjetivo como es obvio, te hace reflexionar, y a veces apartar la vista, al comprobar las consecuencias de la aplicación de la energía nuclear al oficio de matar.
Con todo, yo ya tenia clara mi opinión al respecto, y junto al aire acondicionado, las bombas atómicas ya estaban en mi lista de inventos que desinventaría, incluso antes de mi visita. Parte de mi parecer a este respecto lo podéis leer de manera mucho más genial y clarividente en este corto relato del gran Isaac Asimov : ¡Asnos estúpidos!
| De Pancetiki Stories Reloaded |
| De Pancetiki Stories Reloaded |
No hay comentarios:
Publicar un comentario